La ansiedad por comer

 

La ansiedad por comer es  la razón por la que muchas personas fracasan en su intento de adelgazar.
Es esa sensación angustiosa y  difícil de controlar que nos lleva a comer de forma glotona.  Y no precisamente a comer alimentos saludables..

¿Hay  momentos donde tu fuerza de voluntad desaparece por completo y acabas buscando algo rápido para echarte a la boca?

A pesar de haber comido lo suficiente,  no te sientes saciada, y  sigues devorando todo lo que pillas por delante.

 

Según el Dr. Briffa, la cuestión podría ser debida a razones fisiológicas.

En su  blog, hay una entrada “ Is emotional eating always due to emotions?” donde expone:

Algunas personas se catalogan o reconocen como comedoras compulsivas o emocionales. Se trata de personas que se  sienten impulsadas a comer como consecuencia de su estado emocional. Por lo general, es una respuesta a emociones negativas como el estrés, la ansiedad o la tristeza.

El Dr. Briffa intenta analizar si esta forma de comer compulsiva es tan emocional como pensamos o hay razones fisiológicas que la provocan. Según él, los niveles inestables de glucosa en sangre producen una serie de cambios bioquímicos y fisiológicos en el cuerpo. Y  entre estos cambios esta la segregación de hormonas del estrés como la adrenalina. En esta situación de estrés el cerebro tiende a aumentar la producción glutamato, una sustancia que aumenta los estados de ansiedad.

Es fácil entender, que si los niveles de azúcar en sangre se desploman, se produce  una compulsión por alimentos ricos en azúcares. En este estado de estrés, el organismo demanda alimentos que que aumenten rápidamente el nivel de azúcar en sangre.

Y entonces al Dr. Briffa le surge la pregunta: ¿Qué causa la ansiedad por comer? ¿las emociones de la persona, o un nivel bajo de azúcar en sangre?

En muchas personas, y según su experiencia, la compulsión desaparece cuando se estabilizan los niveles de azúcar en sangre. En estos casos en simplemente una cuestión fisiológica.

Pero el Dr. tampoco niega la posibilidad de que exista una causa emocional.

El mismo dice: Ofreciendo  repetidamente a los niños alimentos dulces  como regalo o recompensa,  establecemos un patrón donde asociaremos ciertos alimentos con ciertas emociones. 

¿Quién no recuerda, las veces que le han dado un caramelo para calmarse tras una caída o un contratiempo?

Razones fisiológicas y emocionales de la ansiedad por comer.

Personalmente estoy de acuerdo con el Dr. Briffa en cuanto a las razones fisiológicas de la ansiedad por comer. Los niveles de glucosa inestables provocan hambre porque el organismo intenta estabilizarse. Y para ello reclama alimentos que consigan este objetivo de forma rápida.

Pero también es cierto que los hábitos son difíciles de cambiar, y muchos utilizamos la comida para algo que nada tiene que ver con nutrirnos. Los  alimentos ricos en azúcares, aceites refinados y harinas son los preferidos para combatir el estrés, el aburrimiento y la frustración. Son los alimentos denominados en  la jerga nutricional inglesa  como hiperpalatable ( super sabrosos).

Cuando nos sentimos mal, buscamos algo que haga sentir bien. Y cuanto más rápido sea mejor.
El problema es que estos alimentos super sabrosos están diseñados con ingredientes que favorecen la adicción a los mismos. Potenciadores del sabor, preservativos, colorantes, y otros muchos que desconocemos, hacen estragos en nuestra delicada bioquímica cerebral.

Después de un tiempo consumiéndolos, hemos condicionado nuestro organismo a recibirlos. Y si no podemos consumirlos, los echamos en falta hasta el punto de obsesionarnos.

La ansiedad por comer y la adicción a la comida están estrechamente relacionados.

Cuando la gente siente ansiedad por comer, normalmente no se prepara una ensalada y un trozo de merluza a la plancha.
La mayoría recurre a los alimentos preparados propios de la comida basura ( hamburguesas, pizzas, productos de bollería, helados, dulces y snacks).
Todos los alimentos que se elaboran con ingredientes refinados ( azúcar, harinas y aceites).

La compulsión por comer tiene un carácter muy imperante, y la urgencia por aumentar el nivel de glucosa en sangre, paliar un malestar, un vacío o una insatisfacción, no nos da tiempo a preparar una comida nutritiva y sana.
En ese momento de estrés, el cortisol afecta a la parte prefrontal del cerebro inhibiendo su actividad. La parte del cerebro encargada de controlar los impulsos.

Otros aspectos a tener en cuenta para superar la ansiedad por comer.

En la Nutrición Funcional, reconocemos los desequilibrios glicémicos  y las razones emocionales como dos aspectos importantes a tener en cuenta con  los clientes que sufren  ansiedad por comer. Pero vamos más mucho más allá e investigamos otros factores que pueden contribuir a esta necesidad imperiosa por comer.

Abordamos el problema de la siguiente manera:

  •  Establecemos una dieta alta en nutrientes, donde eliminamos todos los alimentos conflictivos que perpetúan la adicción y la ansiedad por comer.
  •  Utilizamos suplementos nutricionales y botánicos que ayudan a estabilizar los niveles de azúcar en sangre.
  •   Implementamos hábitos que ayudan a combatir el estrés.
    Dormir poco o mal, tener problemas emocionales, y padecer enfermedades crónicas, son algunos de los factores de estrés que nos hacen recurrir a comportamientos que calman  nuestro malestar de manera rápida. Cuando estamos estresados es más difícil mantener hábitos saludables, y los alimentos refinados resultan muy atractivos. Son alimentos muy apetitosos al paladar, y producen una subida de azúcar rápida que se traduce en un aumento casi instantáneo de energía y bienestar.
  •  Analizamos el estado del sistema digestivo e implementamos medidas para equilibrar la flora intestinal.
    Determinadas bacterias y levaduras de nuestro sistema digestivo tienen preferencia por productos refinados y azúcares, y cuando nuestra flora bacteriana tiene una gran población de estos microorganismos, su ansiedad por comer estos alimentos específicos se traduce en nosotros. A través de mecanismos de comunicación y relación entre ellos  y nosotros, acabamos deseando lo que ellos demandan.
  • Equilibramos las hormonas. El sistema endocrino segrega hormonas como la insulina, adrenalina y cortisol, que pueden provocar ansiedad por comer porque están estrechamente relacionadas con los niveles de glucosa.
  • Sugerimos técnicas y terapias como EFT ( emotional freedom technique) y  la meditación para manejar el aspecto emocional que casi siempre esta asociado a la ansiedad por comer.

Como ves, la Nutrición Funcional tiene un enfoque muy amplio del problema. Ofrece una solución holistica porque entiende que hay muchos factores en juego.

El primer aspecto y también el más importante es la nutrición. Y a partir de ahí vamos añadiendo piezas al rompecabezas para conseguir que el cliente sane física y mentalmente.

SOLUCIONES:

Si sientes que la ansiedad por comer esta obstaculizando tu objetivo de perder peso y tu capacidad de disfrutar de la vida, te animo a :

Se trata de tu salud y tu felicidad!

 

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